lunes, 26 de enero de 2009

Ten cuidado, con el perro.

No, no es aquel tema de los Barricada.
Es mi perro, que mordió ayer a un macarra.
Mi perro pesa unos tres kilos y medio, y el macarra puede que unos 70 o así, aunque parece que está más gordo el puto cabrón. No hombre, es colega, lo dejaremos solo en cabrón.
El caso es que estaba yo en un sitio del que no puedo dar más datos, con gente de la que no puedo dar ningún dato, con mis perros, que son pequeños y rubios. Uno de ellos se acerca a todo cristo y se deja tocar (es muy puta), y el otro se cree que es un rotwailer.
Resulta que el macarra, con una chatarrería colgada por diferentes partes de su cuerpo y su atuendo, se acercó a mis perros para vacilarles un poco, que si perro patada, que si te asusto y demás. Los perros se pusieron a ladrarle, sin más. Hasta aquí todo bien, el macarra jajaja, jijiji, que majos, venga que te toco para hacer las paces... y ras. El que se cree un rotwailer, le lanza un mordisco, que parecía un cocodrilo de los que salen de pronto del río chocolate del documental y se merienda a un ñu.
Le tuvimos que llevar a urgencias. Al macarra; el perro está perfectamente. Está incluso mejor que antes, porque se viene muy arriba cuando prueba la carne humana.
Había que ver al macarra describir el ataque, que parecía que se había enfrentado a un Tiranosarus Rex en vez de a un perro de tres kilos, que parece de peluche.
Lo de urgencias es mentira, pero hubiera estado de puta madre.
Le voy a apuntar a full contact. Al perro; el macarra ya va.