viernes, 30 de enero de 2009

Follar con fiebre

Hola enfermizos amigos amantes del sensacionalismo y de la pérdida de tiempo en internet.
Hostias, esperad un momento. Están llamando a la puerta.
Mejor me voy a hacer el Lorenzo, que a estas horas no creo que sea nada importante.
Joder qué pesados copón. Bah, que vengan otro día o que me llamen por teléfono.
Bueno, a lo que íbamos. Lo de follar con fiebre.
Coño, qué casualidad. Suena el teléfono. El fijo, que no tiene identificador de llamada. Cojonudo. A ver qué hago ahora. Tampoco es que esté esperando ninguna llamada interesante. Más bien, ninguna llamada. Pero me jode no contestar. Esto... bah, que me llamen al móvil, que por cierto le voy a poner sin sonido, no sea que lo escuche el cabrón que esté aporreando mi puerta.
El caso es que yo tenía 39 de fiebre...
Melodía discotequera que venía de serie con el aparato. Ah no, que le había quitado el sonido. Pues vibración retumbando en el cristal de la mesa. El móvil amenaza con caerse al suelo.
Me vais a perdonar pero voy a coger el móvil. Otro día seguimos.