Voy a yoga.
De momento no se ha hablado nada de técnicas tántricas, pero solo de pensarlo me imagino balones de baloncesto.
Lo que quería decir es que voy a yoga.
Podría decir "hago yoga", pero, aunque es cierto, en realidad lo que quiero decir es que "voy" a yoga, como quien va a judo o a inglés.
Guau.
Apasionante.
Después de esta confesión, no sé si el mundo podrá volver a ser como lo hemos conocido.
Yo creo que no.
He mejorado mucho en la concentración. Estoy cada vez más concentrado. Podría incluso hacer anuncios de Avecrem. La gente, al verme, en lugar de pensar en pezuñas, piel y mierda machacada, pensaría en un tío muy concentrado vendiendo pastillas de pezuñas, piel y mierda machacada.
Pero volvamos a la retroeyaculación.
No, no, mejor no hablar del tema, porque al final voy a decir algo, y paso de hablar de lefa.
Mierda, se me ha escapado.
Ahora que ya lo he dicho, a ver cómo lo arreglo. Puede que lo mejor sea borrarlo sin más, pero el caso es que no lo veo claro. Prefiero seguir, porque si me pongo a borrar, puede ser peor. En vez de lefa, podría decir cualquier otra atrocidad y tampoco es plan.
Tampoco quiero que relacionéis el concentrado de carne con la retroeyaculación; o peor, con la propia eyaculación. Porque puestos a relacionarlo con una materia orgánica, desde luego que sería con otra.
Joder, la que estoy preparando.
Vale, venga, hasta luego.
Quince de abril de 2024
Hace 1 año
