miércoles, 1 de abril de 2009

Son las 3 de la mañana.

Estoy escribiendo. Aprovecho las noches para seguir con mi nuevo proyecto. Mi gran obra. La salvación de la literatura.
Tecleo mi olivetti con furia. En la vieja buhardilla en la que vivo no hay vecinos.
Me humedezco los labios levemente en mi balón de Remy Martin y lanzo anillos de espeso humo desde mi pipa. Suena aquel disco de aquel famoso saxofonista de Nueva Orleans de los años 40, que... esto... a ver...
Son las 3 de la mañana.
Me he levantado a mear. Me he rascado los huevos y he ido a la cocina sin dar la luz del pasillo, tanteando la pared. He pisado algo húmedo. Mierda. Un perro se ha meado. Cabrón. Haz las maletas que mañana te vas a la protectora. Me he secado el pie con papel de cocina y he drenado el charco con el mismo material (y ahí se ha quedado el material de drenaje, convertido en una masa amarillenta).
Me he comido un plátano. Me he trincado media botella de agua de un trago y después me he preguntado por qué coño me despierto por las noches. Después he pensado en mi última acción, y haciendo alarde de una increíble capacidad de asociación de ideas, he vislumbrado la respuesta a mi pregunta. Cada vez soy más lento.
Me tengo que levantar a las 7 y media.
Lo único que se oye son los ronquidos de un perro. Fijo que es el que se ha meado en el pasillo, que ahora duerme como un bendito.
Cabrón.

5 comentarios:

Menda dijo...

Espero que el plátano fuese de Canarias.

El padrino dijo...

No nos intentes engañar. La primera parte es la buena. ¿Por qué nos confundes?
¡Ah perillán!, los lectores somos sabios. Hasta aquí llega el humo de la pipa.

EL INSTIGADOR dijo...

No te hacía yo con mariconadas francesas. Remy Martin estando el fundador... No te extrañe si la novela te queda arrugada como un cruasán.

anselmo dijo...

Jo, se pierde como el glamour un poquito, ¿no?

Javier Illán dijo...

Leida mientras escuchaba Life in technicilor de cold play... es increible lo apetecible que se me hace repetir tua ccion esta madrugada.


Un saludo, Paz